30 días

Sois demasiado jóvenes para recordarlo y demasiado idiotas para imaginarlo, pero hubo una época en la que Febrero tenía 30 días. Hasta que ellos los robaron.

Simplemente borraron dos días del calendario y dejaron en su lugar un blanco inmaculado y sin memoria.

Lo hicieron porque podían, porque se lo permitimos, porque nos conformamos con solucionar nuestras pequeñas y miserables preocupaciones y nos da igual todo lo demás.

Porque no nos importa que los malos ganen.

Dos días.

Dos días en los que nada existe, nada se mueve ni desea. Excepto ellos, sentados en el corazón del mundo, pensando en lo próximo que nos robarán.

Esta entrada fue publicada en Impossibilia, Res brevis. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s